Baja visión
Información y orientación sobre las dificultades visuales
De forma sencilla, diremos que hablamos de baja visión cuando las capacidades visuales de un paciente limitan mucho sus actividades diarias rutinarias, hasta el punto de depender de otras personas (AV < 20/60 y mayor de 0,1; campo visual < 20º y > 10º, con algo de visión).
Esta condición viene sobre todo asociada al envejecimiento y a ciertas enfermedades sistémicas y oculares, como la Degeneración Macular Asociada a la Edad (DMAE), el glaucoma, la diabetes, la atrofia óptica, el desprendimiento de retina, las cataratas, las ectasias post-LASIK o los queratoconos, entre otras.
Nos daremos cuenta de la baja visión por pérdida de la visión central o periférica, movilidad reducida, desorientación, imágenes distorsionadas, molestias con las luces, visión doble, estereopsis deficiente, visión en túnel, pérdida de contraste y deslumbramientos.

En ÓPTICA ARCO disponemos del equipo humano, los conocimientos, la maquinaria y el material necesarios para realizar un examen exhaustivo, donde determinaremos cuál es el tratamiento más adecuado para su rehabilitación y prescripción.
Disponemos de:
- Filtros de corte selectivo y terapéuticos, que tienen la función de proteger frente a los rayos UV mediante el bloqueo de la luz y reducir el posible deslumbramiento. Se recomienda su uso para retrasar la degeneración macular asociada a la edad.

- Lupas y sistemas de aumento de las imágenes.

- Ayudas electrónicas.

- Gafas especiales.
- Lentes de contacto esclerales, ideales para córneas irregulares como queratoconos o ectasias post-LASIK.
Las deficiencias visuales serán diferentes en cada paciente, por ello es necesario realizar un estudio de cada caso individualmente para saber qué ayuda visual es la más apropiada.
- Agudezas visuales.
- Aumento necesario.
- Sensibilidad al contraste.
- Campos visuales.
- Visión del color.
- Objetivos realistas del paciente.
Este estudio siempre es recomendable coordinarlo con un equipo multidisciplinar: óptico-optometrista, oftalmólogo y psicólogo.
Nunca se conseguirá una visión como antes del problema visual, pero sí se buscará una mejora en la calidad de vida del paciente.